Albert Einstein

"El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo Arte y Ciencia verdaderos". Albert Einstein.

lunes, 17 de octubre de 2011

La Ciudad Sin Hombres


   Un Fiat Ulises atraviesa la ciudad, reduciendo la velocidad, dejando una pequeña polvareda tras de sí, hasta parar. De los asientos delanteros se baja un hombre de mediana edad y un chico adolescente, se abren las puertas centrales y baja una mujer de mediana edad, baja el asiento de la derecha, y, del fondo del coche, un chico alto y delgado baja a tierra, hemos llegado a Belchite.


   

domingo, 9 de octubre de 2011

El Amor Nace desde la Admiración. Semana Santa 2011

   Me hallaba escribiendo sobre la Semana Santa y buscando información para publicarla en mi muro cuando me sobrevino la noticia, en este miércoles de ceniza ya pasado, de que te habías ido y ya no podría volver a ver aquella bondadosa sonrisa que me dedicabas todos los Domingos de Ramos cuando por la calle bizcocheros/Plaza San Andrés nos volvíamos a ver, como si todo estuviera pactado de antemano, y pensar que eso no volverá a suceder me entristece el alma. No hay día que no me pregunte el porqué, porque nos dejaste quedándote tanto por vivir, y sobre todo una hija a la que cuidar, no hay día que no me haga esa pregunta y creo que no dejaré de hacérmela hasta que pase esta Semana Santa en la que todo será diferente, empezando por estas palabras que ahora escribo, pues en un principio todo esto iba a ser diferente, pero tu abandono lo cambió todo. Todos los días, también pienso en lo cruel que fue aquel que quiso que un día antes de esa noticia quisiera que te viera por los vídeos de años anteriores, y pensar ingenuamente, que ya quedaba menos para el querido reencuentro. Tu marcha lo ha cambiado todo, quizás ahora habrá personas que me comprendan cuando soy tan agonía en eso de vivir la Semana Santa, él porque de no viajar a Praga en su entonces, él porque de quedarme sólo por tal de ver al último nazareno entrar en su Iglesia…, siempre supe que quizás no pudiera verla al año siguiente y de ahí lo bonito de vivir la Semana Santa, es efímera, cuando te das cuenta de que empieza toca a su fin, y cuando toca a su fin quedará un día menos para la siguiente, en la que, quizás yo ya no este. Ahora más que nunca comprendo eso, pues nunca se sabe cuándo nuestra compañera de viaje nos reclamará para embarcar quien sabe si en la más maravillosas de las aventuras, la muerte.