Albert Einstein

"El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo Arte y Ciencia verdaderos". Albert Einstein.

martes, 24 de julio de 2012

¿Existió otra Humanidad?


            Llamaron a la puerta. El Dr. Cabrera se levantó de un salto de la silla, y fue a abrir la puerta. Ante él se presentaba su gran amigo Félix Llosa Romero, era un caluroso viernes 13 de Mayo del año 1966, y la vida de nuestro querido doctor iba a dar un vuelco por siempre tras esa visita.
            -¿Que te trae por aquí mi querido amigo?-. Pregunto entre sorprendido y perplejo Cabrera.
            -Amigo mío, como iba a olvidar que hace unos días fue tu cumpleaños-. Afirmo Llosa y prosiguió.-Te he traído este obsequio-. Lo miró a los ojos.- Te debo una de aquella vez que me ayudaste, seguramente te servirá como pisa papeles-. Se echó a reír y de la bolsa que llevaba en su mano izquierda tomó un paquete y se lo entregó en mano a su colega.
            En el instante que tomó contacto con el paquete, pudo apreciar que pesaba bastante, ¿qué sería aquello? Se preguntaba. Impaciente, lo desenvolvió y ante el pudo ver una gran piedra con un extraño dibujo de un aún más extraño pez, era ovalada y de color negruzco y según sus conocimientos debía de ser de andesita. El doctor daba vueltas a la piedra perplejo, sopesándola en su mano y recordó que a la joven edad de 16 años ya había visto algo parecido, cuando una sonda perforadora que extraía material del subsuelo en la hacienda de su padre en el distrito de Salas (Ica, Perú), se topó con una de aquellas piedras. Le explicaron que esas piedras fueron talladas por los Incas, y este quedó impactado por siempre. Con el tiempo olvidó ese asunto hasta el preciso momento que desenvolvió el paquete. Tenía entonces 42 años, y no pudo por más que preguntarle a su querido compañero:- ¿De dónde lo has sacado?-.
            -Mi hermano me la dio, tiene una gran colección de esas piedras-.
            -¿Cómo?-. Estaba realmente sorprendido por todo lo que estaba aconteciendo.
            -Digo que mi hermano tiene una gran colección de esas piedras en su casa-.
            -¿Podría ir a echarle un vistazo? ¿Si no es mucho inconveniente?-. Acertó a decir el doctor.
            -Hombre, por supuesto que sí-. Sentenció y apoyo su brazo sobre el hombro de Cabrera.

martes, 17 de julio de 2012

Un Universo Lleno de Vida: La Misión



            Allí se encontraba, junto a ellas, sus dos queridas niñas, su vida, sus estrellas. Tumbado en una playa a media noche completamente a oscuras de no ser por la tenue luz de la Luna creciente.
Mirando al firmamento, les enseñaba que constelaciones eran las que se podían apreciar sobre sus cabezas en ese mes de Mayo. Ellas, asombradas no podían más que admirar y ver la belleza de ese cielo completamente estrellado y se preguntaban como una vez hizo su padre si allá en las estrellas pudiera haber alguien como ellas admirando el firmamento y haciéndose la bella pregunta, ¿habrá alguien ahí arriba viendo y creyendo la existencia de nuestro planeta habitado?
            De este modo comienza nuestro viaje guiados por la mirada de esos dos luceros.