Albert Einstein

"El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo Arte y Ciencia verdaderos". Albert Einstein.

lunes, 17 de diciembre de 2012

La Línea del Tiempo


Todo los que alguna vez dije, quizás por exceso de confianza en aquellas personas desconocidas para mi hasta ese momento, quedó en el aire, flotando, susurrándome al oído las tantas veces falladas, los errores cometidos, las desgracias no buscadas. Ha sido una año extraño, por momentos difícil, sería a su vez injusto decir que pudiera a ver sido el más decepcionante, insulso y triste de todo el tiempo que llevo en este mundo. No, ya que por momentos creí inocentemente que todo terminaría bien, que este sería uno de esos mágicos años donde todo te viene de cara, el viento sopla a favor y te impulsas hacia metas inabarcables en las que probablemente no habías fijado las cotas, hasta que de pronto sucede.
He de ser sincero, este año no tengo por donde cogerlo, ha sido una montaña rusa de emociones, a veces arriba, casi tocando el cielo, y otras en el más oscuro de los avernos. En ciertas ocasiones he sentido que he podido fallar a ciertas personas, lo reconozco, pero ahí surgen las diferencias notables entre unos que saben aceptar sus errores y otros que se dedican, por más calado que se le tenga a dar la impresión de una amistad que no existe. Darme cuenta una vez más lo ruin, falsas y malas personas que algunos pueden llegar a ser, y otras por pasotismo, disfrutando de tu tiempo cuando las cosas vienen bien dadas, y viendo como te vas consumiendo poco a poco cuando un velo de oscuridad tiñe tu vida de “rosas” en una desgracia “constante”. Quizás y probablemente no me equivoque, estos son los peores, unas personas que cuando extiendes la mano te agarran el brazo, y sin embargo cuando te estás ahogado y lo extiendes para salir a la superficie, ellos solo observan como te ahogas. En este mundo a muy pocas personas les gusta ser partícipe de las desgracias ajenas, recrean en su mente una mentira que les ayuda a subsistir, a ser más felices, ignorando a los pobres que imploran ayuda. Para mis adentros, estoy muy cabreado, tan cabreado que desearía desatar esa furia contenida dentro de mi hacia esas personas, pero, ¿para qué? Son meros desgraciados que no saben donde tienen puestos los pies, no tienen ni puta idea (perdón por la palabra), de lo que va este mundo, y seguro estoy que son ese tipo de personas que ni tan siquiera se han llegado a preguntar quienes son y para que están aquí, y es por eso mismo que se dedican a su manera a joder sin cesar a las personas.


Reflejar mi año, no es tarea fácil, sabía perfectamente que emergerían sensaciones de las cuales, las más felices quedarían enturbiadas por las sensaciones más negativas que uno pudiera tener, ya que el último tramo ha sido especialmente duro.
Sin embargo, como ya dije, el año prometía, y así lo hizo durante los primeros compases de mis recién estrenados 20 años. Todo fueron risas durante un par de meses, donde la diversión se compaginaba con los quehaceres de clase dada la cercanía de los exámenes. Quizás lo más remarcable fue la “sosa” navidad que viví en casa, estaba claro que nunca llegaría a ser igual, en ese apartado, pero por otra parte, el disfrute junto con mis amigos fue notablemente superior a fiestas pasadas, pero se echa en falta ese sabor añejo de antaño con la familia.
Todo se empezaría a torcer tras los exámenes, y es que la gente es tan tremendamente estúpida que siempre quiere algo más de lo que realmente puede conseguir y para alcanzar ese logro se ayudan de la mentira y la desidia hace acto de presencia. Curtido en mil batallas como esta, las consecuencias no se hicieron esperar. No obstante, la impotencia que te da ver como son engañadas otras personas a las que aprecias es realmente cruel, más cuando están avisadas. He aquí otro de mis grandes errores, acercarme en exceso a dichas personas, por pena y compasión, por su debilidad. Cuando realmente no conoces a las personas, no es conveniente realizar un movimiento de este tipo ya que te expones a darlo todo por alguien que quizás por inoperancia vayan ustedes a saber, te dejen en cierto tiempo vendido o en evidencia. Sin embargo, inexplicablemente y por una extraña razón que aún no logro comprender, actué de dicha forma, más tarde me arrepentiría de ello pues, si he de ser sincero todos los buenos momentos que pudiera haber llegado a tener junto con estas personas se verían finalmente enturbiados con un triste final, el cual aún hoy es inconcluso, siendo una auténtica bomba de relojería que algún día pudiera estallar.

Nada hacía pensar probablemente con un resultado así descrito. En primavera, todo siguió igual con algunas historias como subtramas de lo que llegaría. Sin embargo, esta por momentos reflejaba lo mismo que dicha estación reflejaba, alegría, con algún punto negro en el camino, que bien si podría pasar por alto.
La Semana Santa a la vuelta de la esquina reflejaría ese resultado, viviéndola probablemente como nunca antes. Íntegramente y de manera autónoma fui viendo como pasaban los días, aunque si bien es cierto que por momentos gracias a la solidaridad de algunos amigos de vez en cuando nos uníamos por la misma causa, ver a nuestras hermandades en algunos rincones muy concretos y puntuales de nuestra querida ciudad. Así poco a poco se fue diluyendo en el tiempo, y toco otro año más a su fin.
Los brotes de los árboles dieron paso a las primeras flores, a una luz brillante que cada día iluminaba mi vida y probablemente la de los demás, pero ya sabéis no podéis estar mirando siempre al sol, pues la luz que este emite te cegará de tal modo que no podrás ver las nubes que allá en el horizonte se acercan inexorablemente a su destino. Fue a principios de mayo, cuando como un jarro de agua fría, desperté de un sueño, que quizás mi cabeza malinterpretó. Asqueado por lo ocurrido decidí no echar la mirada hacia atrás y continuar mi rumbo, eso sí, la confianza depositada había sido echa añicos con un solo acto, probablemente, ese día una parte de mi, una vez más y como ocurriera antaño murió con ella.

 Sin tiempo para retroceder, volvería a Jerez, para disfrutar de una de las ferias más bellas que quizás existan en este pequeño rincón del mundo. La cosa pintaba muy bien, aunque quizás las expectativas del principio fueron tan altas, que el resultado final fue un tanto insípido, pero no me quejo, disfruté bastante en compañía de aquellos a los que sí conozco desde hace suficiente tiempo como para poder llamarlos hoy en día sin tapujos en la boca con la palabra, amigos.

A mi vuelta a Granada la situación mejoró notablemente, de ese modo se acercaba el final de curso, donde  viví el último mes como una auténtica aventura, disfrutando como un niño, de un sitio para otro, era un no parar. Las nubes, en cambio, no cedieron terreno, al contrario, lo fueron ganando, sin que pudiéramos percatarnos de ello. Antes del final, probablemente empezó a llover, y conforme pasó el tiempo el embalse creado para contener las aguas se llenó. Pronto empezó a rebosar, para más tarde empezar la presa a ceder.
Entre tanto, ignorante de lo que acontecería, la selección española nos distraía con sus victorias de lo que quizás cobraba vital importancia, nuestras vidas, amistades, nuestro futuro. No ya en el apartado individual, si no globalizado de una situación acuciante, que asfixiaba a la población de nuestro país, de Europa y podríamos decir del mundo, algo que podría a la larga matarnos como especie, porque de algún modo como especie que somos, socialmente no supimos entender los avisos que el “cielo” nos mandaba. Una vez más las nubes están dispuestas allá lejos tras valles y montañas.
Resquebrajándose, la presa cedió completamente. El agua que se agolpaba contra el muro salió disparada en torrente, y ya nada le importó, ese día con toda probabilidad fue el fin.
Más tarde aquellos responsables del desastre que arrasó alguna que otra amistad, intentarían arreglarlo, pero la herida una vez abierta, es imposible que quede sin cicatriz.
Volvería a Jerez, con los deberes hechos en lo que académicamente se refiere. Dispuesto a olvidar los últimos acontecimientos vividos, desconectar, una vez más un verano para mi sólo se presentaba. Pronto cogería el pulso a lo que hubiera sido uno de los mejores veranos de mi vida, si no hubiera sido por ese devorador oscuro, que esperaba al final de este. (ver: Una Vida sin Fin) A su vez, ese agujero negro había empezado a crecer lejos, muy lejos de nuestro sistema solar, pero nadie pudo observar como se aproximaba, solo pequeños sueños y premoniciones daban pábulo de lo que podría llegar. Los agujeros negros son cadáveres de estrellas tan masivas que una vez suicidadas estas devoran a todo lo que tienen a su alrededor, sin dar la más mínima oportunidad de salvación a nada ni nadie, ni siquiera la luz puede escapar. Así fue como toda felicidad acumulada durante dos largos meses fue al traste. La luz de nuestras vidas fue devorada, y cambiada de tajo del curso de aquel río que nos dirigía por la corriente hacia el mar de nuestras vidas. Fue así como uno de los mayores héroes que jamás conoceré, por como dio cobijo y trabajó por su familia, ascendió a los cielos de un nuevo mundo que lo vio nacer, con gran alegría, para tristeza y llantos e  innumerables lágrimas que aún quedarían por derramar lejos muy lejos de aquel lugar donde en ese preciso instante del 7 de Septiembre nacería. Ese día a este lado, no murió un solo hombre, es más no murió él, murieron todos aquellos de los que sólo él tenía en su recuerdo, es por ellos por los que deberíamos sentir tristeza y dar algo de cobijo en nuestros corazones, pues nunca nadie más llegará a saber de ellos, en cambio, para mi abuelo, aún le quedarían varias vidas más por vivir en el corazón de todas aquellas personas que con gran cariño y algo de pesar le recordamos, sabiendo que llegará el día en que nos unamos a él para felicidad nuestra y penas de los que aquí queden. Te queremos.

Apenado, destrozado por lo ocurrido, debía de volver a mis tareas principales, en Granada. Poco entenderían algunas de las personas que a mi alrededor circulaban cuan herido podría estar mi corazón, así lo sentí al menos, dejando que mi corazón se marchitase poco a poco, devorado por la distancia en el tiempo de lo que una vez fue y ya no era, la línea del tiempo seguía su curso sin importar las vidas arrebatadas, los llantos amargos y los sin saberes de aquellos que siguen buscando.
Hoy en día no puedo nombrar un culpable si es que verdaderamente lo hubo, pues sumido en un sueño del que no podía despertar ignoraba en mayor modo quizás de los que ellos me ignoraban a mi. 

Fue una noche de final de Octubre cuando, una buena amiga mía, tocaría la médula que haría que aquel guerrero tirado en el campo de batalla fuera levantándose pese a las acometidas incesantes del paso del tiempo. La inmadurez que según ella yo seguía procesando sin importar el paso del tiempo, hizo que recapacitara, pues en verdad, todo lo ganado en años anteriores, en consecuencia a las tremendas niñatadas que durante meses procesamos en conjunto, habían hecho que verdaderamente yo mismo fuese una caricatura de lo que debería de ser y no era.
Fueron días difíciles por la revelación que había tenido y más aún cuando deberías de estar al 100% para trabajar junto con tus compañeros. Trabajar en esas condiciones la verdad que fue algo muy complicado, no sentía confianza en mi mismo y probablemente perjudicó en demasía al grupo que no atravesaba por buenos momentos, por temas que aún no alcanzo a reconocer, aunque probablemente influenciado por todo lo ocurrido al término del curso anterior. Una vez más sería un buen compañero al que le debo mucho, el que gracias a la dura crítica hacia mi forma de trabajar y tomarme las cosas como las estaba llevando, independientemente de lo que me pasara, el que me hizo reaccionar y coger el toro por los cuernos, estaba claro que el grupo me necesitaba y aunque tarde, así lo hice, no hace falta extender mucho más este aparatado pues todos saben perfectamente lo que me pasó y les llevé a entender mi mensaje, y las gracias por lo que de algún modo u otro habían contribuido para mi reincorporación si así pudiera llamarse.

Desde ese día todo ha ido algo más rodado aunque siempre preguntándome, ¿qué coño le pasaba a ciertas personas? La verdad que la actitud no solo hacia mí, si no a otras personas de la clase, de esas personas, era un poco desconcertante, gracias a dios, y por otra parte de pena, las prácticas nos separarán durante unos cuantos meses donde cabe esperar se rebaje el clima de tensión que en ocasiones se ha llegado a vivir. Si bien es cierto, en los últimos compases, ha sido cuando todos en conjunto hemos tenido un trato algo más cercano y de simpatía, por lo que alguno que otro echará en falta a ciertas personas, pero las cosas están como están y doy gracias por esta pausa.

El ocaso ha ido cayendo, se acaba lo que empezó un 17 de Diciembre de 2011. Aunque para mi no es ningún fin concretamente sujeto a un día y comienzo en otro, sin lugar a dudas es una continuidad, una línea que todos pasamos a lo largo del tiempo, con sus comienzos y sus fines. Cabe pensar que todos los días cumplimos años con respecto al mismo día en concreto de años anteriores, quizás no tenga ningún sentido celebrar un cumpleaños un día concreto, deberíamos aprender a saborear cada día como algo más, y también como una cuenta regresiva hacia sabe dios donde.
Me estoy muriendo, sí como leéis, no es ninguna chorrada, me muero. Pero esta pequeña verdad va unida a cada una de las almas que vagan por nuestro mundo. Desde el primer instante de vida, es una cuenta atrás y nadie sabe a donde le llevará. Cuando “acabará todo”.
Pese a todo hoy tendré 21 años y mañana mi abuelo seguirá cumpliendo años, seguirá viviendo a sus 89, ahora dentro de cada uno de esas personas que tanto le siguen queriendo. El mejor regalo, sin duda es saber que él seguirá cumpliendo años gracias a nosotros, lo demás, ya poco importa.

Sólo es un día más por vivir, 21 años a descontar en el calendario…

2 comentarios:

  1. Muchas felicidades... del resto del post, es muy metapsiquíco y hay cosas que sólo tú entiendes!! felices fiestas!!

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    1. Gracias, lo demás era la única forma de sacarlo adelante, de expresarme que lo necesitaba y que en cierta forma dijera y no dijera algunas cosas que bueno tampoco hay que darle mucho bombo pues no son los mejores recuerdos que uno pudiera tener! y Gracias de nuevo, y te deseo lo mismo! =)

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