Albert Einstein

"El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo Arte y Ciencia verdaderos". Albert Einstein.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Tras los pasos de la Ilusión: Jesús de Nazaret


Jesús de Nazaret. Creo que pocas personas habrá en el mundo que no haya oído hablar alguna vez de este hombre, que según el cristianismo vivió, murió y resucitó por toda la humanidad. Pero sabe alguien realmente algo sobre la verdad que se esconde tras el nombre, son tantas las preguntas, y tan pocas las respuestas, ¿quién es Jesús? ¿Por qué lo llamamos con el “apellido” de Nazaret? ¿Nació en Belén?... Hay tantas preguntas a plantear como probabilidades que nosotros queramos, no obstante hoy trataré de resolver un enigma concerniente a su nacimiento, ¿nació verdaderamente Jesús en Belén? O, ¿quizás lo hiciera en Nazaret?


Segundo libro Samuel Capítulo 7, versículos 4-16



“7:4 Aconteció aquella noche, que vino palabra de Jehová a Natán, diciendo: 7:5 Ve y di a mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more? 7:6 Ciertamente no he habitado en casas desde el día en que saqué a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernáculo. 7:7 Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, ¿he hablado yo palabra a alguna de las tribus de Israel, a quien haya mandado apacentar a mi pueblo de Israel, diciendo: ¿Por qué no me habéis edificado casa de cedro? 7:8 Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; 7:9 y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra. 7:10 Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como al principio, 7:11 desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te daré descanso de todos tus enemigos. Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa. 7:12 Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. 7:13 Él edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. 7:14 Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres;7:15 pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti. 7:16 Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.”

             Todo empezó con la profecía que Dios hizo a Natán, donde se le comunicaba que la estirpe de David siempre tendría sucesor y ocuparía el trono de Jerusalén por siempre jamás.
            Tiempo más tarde, se estima que hacia el 800 a.C. un profeta para todos desconocidos, aludiría al retorno del salvador gracias al linaje de David, en una ciudad cuya humildad estuviera apartada de todo ocaso corruptor que la gran Jerusalén había acusado durante decenas de años, viendo como uno por uno el rey que subía al trono prostituía una y otra vez la ciudad que un día Dios prometiera a David como la única y más estima de su rebaño israelita.
            Miqueas, recogería en torno al 735 y el 700 a.C. tales acontecimientos en su libro.
           
            Libro de Miqueas Capítulo 5 versículos 1-3


           “5:1 Pero tú, Belén Efrata, aunque eres la más pequeña entre todos los pueblos de Judá, tú me darás a aquel que debe gobernar a Israel: su origen se pierde en el pasado, en épocas antiguas.
5:2  Por eso, si Yavé los abandona es sólo por un tiempo, hasta que aquella que debe dar a luz tenga su hijo. Entonces el resto de sus hermanos volverá a Israel.
5:3 Él se mantendrá a pie firme y guiará su rebaño con la autoridad de Yavé, para gloria del Nombre de su Dios; vivirán seguros, pues su poder llegará hasta los confines de la tierra.”

            Aquí es cuando el mito, la leyenda, se funde con la realidad, pues, más de dos milenios después gran parte de la población mundial y más aún cristiana mantiene abiertamente la posibilidad más que palpable, diríamos real de que Jesús nació en Belén.
            Nada más lejos de la realidad.
            Debemos recordar un dato importante, el hecho en sí de que el mismo David procedía de Belén, hijo de Jesé procedente de la tribu de Judá, lo que le proporciona a dicho personaje unos atributos muy característicos y ceñidos, la humildad. Lejos de ser una persona poderosa y grandilocuente, David, procedía de una casta inferior, muy humilde, y sobre todo de un pueblo prácticamente desconocido hasta ese momento, Belén.
            De todo esto podemos deducir, sacar en conclusión una cosa, el hecho de que aquel profeta no dijera la realidad literal de los sucesos que acontecerían, iba probablemente más allá, se trataba de explicar que lejos de nacer en una estirpe corrupta y de grandes excesos como lo eran aquellas que se sentaban en el trono de Jerusalén, el futuro Mesías nacería en un humilde poblado y de una familia pobre, débil a los ojos de cualquier ciudadano de a pie.
            Belén, más que referirse a la propia ciudad era en palabras escritas en el libro de Miqueas, el atributo característico, la definición propia del salvador, alguien normal, humilde.

            Con el paso de los años, décadas y siglos, la profecía se extendió, y prácticamente todo el pueblo israelí sabía de ella, creyendo a pies juntillas en la que esta mencionaba, es decir, aquel descendiente de la estirpe de David, nacería en Belén.

            De este modo, llegó el día en el que Jesús nació, según indican los evangelios entre los meses de Agosto y Septiembre entre los años 4 y 7 a.C. ¿Pero dónde? (Para saber más leer: Tras los pasos de la Ilusión: ¿Un día Pagano? y Tras los pasos de la Ilusión: Año 0 )
            De nuevo, debemos tomar como referencia la Biblia, concretamente los Santos Evangelios para cercionarnos de la verdadera realidad que pudiera haber acontecido.
            Una vez más nos encontramos que los únicos evangelios que hacen referencia a la ciudad de Belén como lugar nativo de Jesús, son los de Mateo y Lucas. Sin embargo, debemos tener en cuenta un dato, no es más que el primer de los evangelios que se escribió, con casi total seguridad el de Marcos, a pesar de que jamás se menciona la infancia de Jesús, si que durante todo el relato nos hace referencia constante a una ciudad como su lugar de origen, Nazaret.
            Marcos, cuando escribió los relatos poco le importaba o daba relevancia a la infancia, pues de ningún modo eso pudiera tener interés alguno a aquellas personas que fueran a leer sobre la vida del Mesías, sin embargo llamarlo constantemente como Jesús de Nazaret, nos hace suponer que este nació en dicho lugar, pues es bien conocido que, en los sagrados textos cuando a una persona se le nombraba por una ciudad quería decir que este era su lugar de procedencia y nacimiento, de este modo a Marcos, se le suma el testimonio de Juan, el cual, del mismo modo que hiciera Marcos, no narra en absoluto las vivencias de juventud de Jesucristo, ya que este entendía y concebía a dicha figura como inmortal más allá de la vida, es decir, Jesús existía mucho antes de nacer, y seguirá existiendo después de su muerte, no obstante también lo nombra por el ya comentado nombre.

            Bautismo de Jesús


         “1:9 Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán.” (Marcos 1. 9)

            Jesús en Nazaret 


          “6:1 Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos.
6:4 Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa.” (Marcos 6. 1-4)

            Evangelio de Juan

          “1:1 En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.1:2 Ella estaba en el principio con Dios. 1:3 Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. 1:4 En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, 1:5 y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.

          
         “1:45 Felipe se encuentra con Natanael y le dice: “Ese del que escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús el hijo de José, el de Nazaret.”1:46 Le respondió Natanael: “¿De Nazaret puede haber cosa buena?” Le dice Felipe: “Ven y lo verás.””

            Como vemos Juan hace alusión a Jesús como el de Nazaret, es más, cuando le presentan ante Natanael, incrédulo, dice que si algo bueno puede venir de Nazaret... esto, no hace más que reafirmar las sospechas altamente alerta vertidas durante todo el post, ya que, por aquellos tiempos, Nazaret era una aldea tan insignificante que, en el Antiguo Testamento, no se la menciona jamás. Podemos corroborar lo expuesto tanto en el libro de Josué (Josué 19, 10-16) donde se realiza una minuciosa descripción de la región de Galilea y al historiador Flavio Josefo que al describir la guerra contra los judíos nombra a 54 ciudades galileas sin mencionar Nazaret. Por no decir la antiquísima colección de escritos judíos llamado el Talmud, donde se enumera una lista de 63 ciudades galileas sin rastro de la nombrada Nazaret.
            Es por este motivo, la razón por las que muchos reniegan de Jesús como salvador, ya que no podía provenir de Nazaret, si no de Belén. Pero ciertamente si Jesús no hubiera nacido en Nazaret, ¿para qué tantas reseñas y referencias a un pueblo tan insignificante? Fácil respuesta, nació allí.
            Como ya dijimos, en el libro de Miqueas se nombra Belén como un símbolo o atributo del linaje de David a cumplir por el enviado cuando llegara. Para nada quería decir literalmente que fuera a nacer en esa población. De este modo, Nazaret, es perfecta y encaja de manera brillante en la descripción o, ¿acaso existía algo más humilde, corriente y con menor género de grandeza que una aldea que ni tan siquiera existía en los mapas de la época?

            Cuando Lucas y Mateo escribieron sus evangelios debían sin lugar a dudas conocer la intención del libro de Miqueas, pues una vez nacido Jesús en Belén, entre los cuales, ambos evangelios ya existen también ciertas discrepancias en cuanto a lugar y tiempo, ambos autores, automáticamente pasan a llamar al Mesías, Jesús de Nazaret y, o, nazareno.

            Nacimiento de Jesús

          “2:1 Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén,” (Mateo 2. 1)

         “2:6 Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, 2:7 y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.” (Lucas 2. 6-7)

            Los dos únicos puntos en toda la Biblia donde se asegura que Jesús nació en Belén. Sin embargo, como dijimos, estos pasajes de Mateo y Lucas y viceversa, están envueltos en todo tipo de contradicciones. Para Mateo que el hijo de Dios naciera en Belén era lógico y normal, ya que María y José eran de allí (Mateo 2, 11), en cambio Lucas recurrió en su narración a un censo, el cual muchos han sido los que han investigado sobre el tema sin encontrar atisbo de que el censo ocurriera de verdad (Lucas 2, 26). También está como no, el lapso de tiempo que transcurre entre la partida a Nazaret de uno y otro autor, mientras, Mateos sostiene que tras vivir dos años en Belén tuvieron que exiliarse a Egipto (Mateo 2, 16), Lucas, por su parte nos cuenta que con apenas mes y medio de vida la familia fue a vivir a Nazaret (Lucas 2, 39), ciudad de la que procedían sus padres.
            Aquí surge la constante aclaración de Lucas por la cual llama a Jesús el nazareno o de Nazaret, ya que desde muy joven, vivió y creció en dicha aldea. Aunque como hicimos mención con anterioridad, en la Biblia hacer referencia a un determinado pueblo tras el nombre de pila, quiere decir, patria, lugar de natividad, nacimiento. Curioso, ¿verdad?
            Pues bien, pronto aquellos que sostienen que Jesús nació en Belén, les quedará tan sólo Lucas, pues, Mateos escribe una serie de pasajes que son bastante esclarecedores de este misterio que hoy tratamos.

            “Y la gente decía: “Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea.”” (Mateo 21. 11)

            Si verdaderamente, Jesucristo, hubiera nacido en Belén, a su entrada en Jerusalén las personas hubieran gritado Jesús de Belén, en cambio, gritaron Nazaret, tratándolo como profeta, es decir, en contra de la tradición popular que decía gracias al libro de Miqueas que el salvador, nacería en Belén. 
           Toda una contradicción, por la cual una vez más, y por enésima vez se deduce que Jesús, efectivamente, nació en Nazaret.
            La expresión Jesús de Nazaret se repite recurrentemente en los pasajes bíblicos, en disonancia con sólo el par de veces que se nombra la población de Belén, en el nuevo testamento. Tal expresión aparece en boca de Pedro (Hechos de los apóstoles 2, 22; 3, 6; 4, 10; 10, 38), de Pablo (Hechos de los apóstoles 26, 9), y hasta del mismo Jesús (Hechos de los apóstoles 22, 8).

            Lucas, se queda prácticamente sólo en su defensa sobre el nacimiento en Belén de Jesús.

            He intentado todo lo buenamente que he podido dar luz a uno de esos misterios que quizás pocas personas conozcan, Jesús de Nazaret, figura enigmática que a sobrevivido al paso del tiempo, a veces quizás desvirtuado y dañado su imagen por personas varias, pero con un mensaje muy claro y revolucionario, la libertad de las personas por medio del amor. Ese amor, que por estas fechas, sea dicho de paso, profesamos a nuestro prójimo, independientemente de donde pudiera nacer, del año, y sobre todo lo que realmente celebremos cada 25 de Diciembre, la victoria de la luz sobre las tinieblas, más que el nacimiento de una persona la cual, seguramente jamás pensó ni le llegó a importar la festividad de su nacimiento, pues simplemente era un ser mortal, con preocupaciones, ocupaciones y vida de mortal, pero con un corazón que quizás y probablemente no me equivoque de Dios, oro puro y no ese oro que ahora vemos en los retablos de cualquier iglesia, sino uno que no se puede comprar y poseer, el verdadero amor por la vida y los sueños del hombre.

Feliz Navidad amigos, nos vemos próximamente en, Tras los pasos de la Ilusión: Una estrella en el Firmamento.


Continúa en: Tras los pasos de la Ilusión: Una estrella en el Firmamento

4 comentarios:

  1. Muy bien escrito! Estoy leyendo ahora 'Jesús vivió y murió en Cachemira' muy fuerte...

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    1. Sabes, llevo todo el fin de semana con run run en mi cabeza puesta en ese libro xD Mientras daba forma al nacimiento en Nazaret, escuchaba Cachemira Cachemira, Jesús vivió y murió en Cachemira.. curioso tanto más cuando ahora haces referencia a ello jajaja =)

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  2. Buen trabajo, me ha gustado leer tantos detalles sobre este misterio. Y como no, feliz 2013, que muchos de tus sueños y proyectos se cumplan... espero que estés pasando unas felices fiestas, que lo pases muy bien esta noche y suerte también para ti con los estudios ;)

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