Albert Einstein

"El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo Arte y Ciencia verdaderos". Albert Einstein.

domingo, 17 de febrero de 2013

Un Universo Lleno de Vida: Falsos Positivos


       “El Gobierno de los Estados Unidos no tiene evidencia alguna de que exista vida fuera de nuestro planeta, o de que una presencia extraterrestre haya contactado o conectado con algún miembro de la raza humana. Además, no existe información creíble que sugiera que ninguna prueba haya sido ocultada a la opinión pública”.
       “Sin embargo - dice también el escrito- eso no significa que el asunto de la vida fuera de nuestro planeta no se discuta o investigue. De hecho, existen varios proyectos en marcha para conseguir el objetivo de comprender si la vida puede existir fuera de la Tierra”. 


Nos encontramos en Septiembre de 2011, cuando el gobierno de EEUU (para saber más leer: Un Universo Lleno de Vida: La señal), lanza a sus ciudadanos una propuesta para tener más contacto con su pueblo, y ser más abiertos en sus tomas de decisiones y otras cuestiones.
 La iniciativa se llamó: Nosotros y el Pueblo. Desde una página web, proporcionada por la Casa Blanca, se podía pedir la contestación a cualquier pregunta que se presentara con el apoyo de cierto número de firmas. En un primer momento fueron 5000, actualmente la cifra asciende a los 25000.
De este modo el 22 de Septiembre, tras haber reunido 17000 firmas, que por aquel entonces triplicaba de sobras la cifra que se aceptaba como válida para responder a la pregunta formulada, se presentó la inquietante cuestión: “admita que el Gobierno de EE UU está en contacto con alienígenas desde hace tiempo”.
La repuesta no se hizo esperar, y fue la que pudisteis ver al principio de este artículo. No hay evidencias extraterrestres por ninguna parte, al menos por el momento.

¿Pero ha sido esto así siempre? ¿Se ha negado con rotundidad la existencia de vida extraterrestre durante todo este tiempo?

Diciembre de 2010

La nasa convoca una multitudinaria rueda de prensa, donde según ellos se dará a conocer un hallazgo en astrobiología que revolucionará todo lo que sabemos sobre el cosmos y la posibilidad de vida más allá de la Tierra.
Empezaron las especulaciones, unos decían que se habría hallado vida en Marte, otros en Titán, la mayor de las lunas de Saturno, y un sinfín de conjeturas.
Nada más allá de la realidad. La nasa anunció el hallazgo de un ser vivo, que desafiaba a todos los conceptos que teníamos sobre la vida. Algo que según ellos cambiaría por completo la manera de buscar nuevas formas de vida incluso en nuestro propio planeta.

Todo ser vivo existente en la Tierra depende de una increíble combinación de seis elementos:

·         Oxígeno.

·         Carbono.

·         Hidrógeno.

·         Nitrógeno.

·         Fósforo.

·         Azufre.

Estas, se combinan para formar el ADN, las grasas y proteínas de cada uno de los seres que habitan nuestro mundo. Era lo que los científicos denominaban como: la química de la vida.
El descubrimiento por ello era de tal magnitud, pues, cualquier mínima alteración de estos compuestos, afectarían a la estructura molecular y por lo tanto, la vida sería imposible.
Por eso, decir que la cepa bacteriana GFAJ-1, demostró ser capaz de sustituir en sus moléculas, ADN incluido, uno de esos ingredientes, concretamente el fósforo, por arsénico, que se considera altamente dañino para la vida, era toda una sorpresa.

        “La vida -reza el artículo donde luego fue publicado, en Science- está mayoritariamente compuesta por los elementos carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, azufre y fósforo. Pero a pesar de que estos seis elementos forman los ácidos nucléicos, las proteínas y las grasas, y por lo tanto la mayor parte de la materia viviente, resulta teóricamente posible que algunos otros elementos de la tabla periódica puedan desempeñar las mismas funciones. Aquí describimos una bacteria, de la cepa GFAJ-1 de las Halomonadaceae, obtenida en el Lago Mono, en California, que ha sustituido el fósforo por el arsénico para sustentar su crecimiento. Nuestros datos revelan la presencia de arseniato en macromoléculas que normalmente contienen fosfatos y, más notablemente, en ácidos nucleicos y proteínas. La sustitución de uno de los mayores bioelementos puede tener una gran relevancia geoquímica y evolutiva”.

       “La vida como la conocemos -explica Anbar, del Instituto de Astrobiología de la NASA en Menlo Park, California- requiere unos elementos químicos concretos y excluye otros. ¿Pero son esas las únicas opciones? ¿Cómo de diferente puede ser la vida?”.

De esta forma, un nuevo mundo lleno de posibilidades se habría ante la fascinada mirada de los científicos, que atónitos contemplaban algo, que más tarde ellos mismos rectificarían.

Para hacernos una breve idea del experimento, lo explicaremos brevemente. Se recolectó del lago Mono, conocido por sus altas concentraciones de arsénico, barro. De este barro se extrajeron microorganismos, que se cultivaron cada vez en soluciones más ricas en arseniatos. Según se publica, no se añadieron en ningún momento fosfatos al caldo de cultivo. Todo lo contrario, cada vez se pasaba las bacterias a soluciones más ricas en arsénico para de este modo, reducir poco a poco la concentración natural de fosfatos de estas muestras. De este modo, se incitaba a las bacterias a utilizar el arsénico si estas querían sobrevivir.
Las bacterias sobrevivieron, habían incorporado el arsénico, sustituyendo al fósforo en sus ácidos nucleicos, lípidos, proteínas, etc…

        “Nuestros hallazgos -comenta por su parte Wolfe Simon- son un recordatorio de que la vida tal y como la conocemos podría ser mucho más flexible de lo que asumimos o podemos imaginar”. “No obstante -concluye- esta no es una historia sobre el arsénico o el lago Mono. Si existe algo, aquí en la Tierra, capaz de hacer algo tan inesperado, ¿qué otras cosas que aún no hayamos visto es capaz de hacer la vida? Ya es hora de averiguarlo”.

Como hemos adelantado, todo quedaría en aguas de borraja.
El 9 de Julio de 2011, la revista Science, publicó 2 artículos donde dejan en evidencia los trabajos presentados anteriormente.
El primero de ellos, realizado en el Instituto de Microbiología de Zurich (Suiza), demostraron que la bacteria GFAJ-1 era capaz de crecer en un medio de muy baja concentración de fosfato (1,7 uM), incluso en presencia de una gran cantidad de concentración de arseniato, pero, sin embargo, carecía de la capacidad de crecer en un medio con muy baja concentración de arseniato (< 0,3 uM). Estos resultados demostraban que la bacteria en presencia de arseniato, predominaban ella, los ácidos nucleicos fosforilados habiendo ausencia de  arsénico en los extractos de ácidos nucleicos. Concluyendo, pese a su extraordinaria capacidad para subsistir en un medio tan hostil, la bacteria requería de fósforo para crecer.
El segundo de los trabajos presentados, por parte de la Universidad de Princeton, Nueva Jersey, confirmaba lo expuesto con anterioridad. La bacteria GFAJ-1 necesitaba el fosfato para poder reproducirse, para poder crecer.
La sentencia estaba escrita, por el momento la vida sólo se basa en unas leyes que nadie ha demostrado que se puedan romper.

Junio de 2010

Se abría un tema que daría que hablar.
Las fuentes iniciales hablaban de la posibilidad de que hubiera organismos que estuvieran respirando metano en Titán, la mayor de las lunas de Saturno. Como explicamos en otros post (para saber más leer: Un Universo Lleno de Vida: Una verdad Incómoda), la presencia de metano podría deberse a pocos motivos, y uno de ellos es la presencia de vida en la superficie de aquellos planetas o lunas en las que se pudiera encontrar.

Volviendo al tema, se publicaron 2 artículos en referencia a lo que podría cambiar los libros de historia en lo que se refiere a la vida más allá de nuestro humilde hogar.
El primero de ellos fue publicado por la revista Icarus, en la que se especula con la posibilidad de que el hidrógeno estuviese siendo respirado por algún organismo. Se basa en los análisis que constatan que el hidrógeno que fluye en gran abundancia sobre la atmósfera desaparece casi por completo cuando este llega a la superficie.
El segundo estudio, publicado por Journal of Geophysical Research, muestra un elaborado esquema con todos los hidrocarburos que podríamos encontrar en Titán. Para sorpresa de los científicos, faltaba el acetileno, un gas que está considerado como la mejor fuente de alimento y energía en una hipotética vida basada en el metano.

       “Sugerimos que algo está consumiendo el hidrógeno porque es el gas más obvio para ser consumido por una forma de vida en Titán, de la misma forma en que se consume oxígeno en la Tierra”, asegura Chris McKay, astrobiólogo de la NASA en el centro espacial Ames. “Si estos indicios confirman la presencia de vida, será doblemente excitante, ya que sería una forma nuevas de vida, independiente de la basada en el agua que existe en la Tierra”.

Pese a todo, la constancia en ese momento sobre la posible vida basada en el metano, era sólo una mera hipótesis. No se ha encontrado nada parecido en nuestro planeta, pese a que ciertos microbios acuáticos viven en él o lo generan como deshecho.
Las temperaturas de Titán que rondan los -180º, hace que el líquido que los hipotéticos seres que pudieran vivir allí, utilizaran el metano para llevar a cabo sus procesos vitales, como en la Tierra todos hacemos con el agua.
En ese momento, el espectrómetro de la Cassini había detectado una clase de moléculas orgánicas que los científicos aún no han sido capaces de identificar. Lo que hacía pensar aún más en la posibilidad sobre la existencia de vida en dicha luna de Saturno. Sin embargo la noticia saltaría medio año después.

Comenzado el mes de Diciembre de 2010, algunos titulares de numerosos medios de comunicación, titulaban sus portadas sobre la posibilidad de que la NASA hubiera encontrado vida en Titán.
A bombo y platillo fue anunciado, llenando a muchos de esperanza y a otros con cierta incredulidad, una vez más se equivocaban. A las pocas horas, se sabría que lo que la NASA había descubierto, en principio, una bacteria que metabolizaba arsénico, que como hemos visto anteriormente, también dicha posibilidad, un año más tarde sería desechada.

La mala prensa, que como veremos en alguna que otra vez más, durante este relato, publicaba portadas, titulares, que para nada se asemejaba con la verdad, pese a tener cierto paralelismo. No obstante, esto no descarta para nada, la posibilidad que indica a Titán como un gran candidato para albergar formas de vida, aunque eso sí, tipos muy diferentes a lo que nos podemos encontrar en la Tierra. El tiempo dirá.


Aunque eso sí, la resistencia de algunos organismos a medios inhóspitos de nuestro planeta, hace pensar que una vez surge la vida, es imposible pararla, se expande a cada recóndito rincón del planeta, pese a las dificultades a las que se enfrentan.
De este modo hemos realizado descubrimientos increíbles, desde organismos que viven en fumarolas en las profundidades de los océanos, hasta organismos que pueden llegar a vivir sin oxígeno, o al menos eso nos comentan.

Hace 250 años, se determinó que el oxígeno era un elemento imprescindible para la vida. De este modo, se mantuvo hasta la actualidad. Sin embargo, un grupo de científicos italianos y daneses, localizaron a principios de 2010, tres seres pluricelulares diferentes capaces de vivir y reproducirse en sedimentos anóxicos, es decir, sin oxígeno, a 3000 metros de profundidad bajo las aguas del Mediterráneo. El descubrimiento se hizo público gracias a la revista Nature.
La importancia de dicho descubrimiento reside en la palabra pluricelular, es decir, organismo formado por varias células, ya que hasta el momento sólo algunas bacterias y algunos microorganismos unicelulares eran capaces de vivir en estas condiciones.  
Las especies encontradas serían de una familia de los llamados loricíferos. Estos miden menos de un milímetro y viven como hemos comentado a 3000 metros de profundidad en los sedimentos anóxicos de la cuenca Atlante, un lugar tan inhóspito como poco explorado.
A diferencia de las plantas, de los hongos y de todos los animales conocidos, las nuevas especies no utilizan mitocondrias, los orgánulos celulares que convierten el azúcar y el oxígeno en energía. En su lugar, estas extrañas criaturas disponen de otra clase de orgánulos que resultan parecidos a los hidrogenosomas, un componente celular que utilizan numerosos microbios para producir energía a partir de complicadas reacciones enzimáticas.

Como podemos comprobar, la vida se expande a todos los lugares a pesar de las dificultades que encuentre, la evolución. La adaptación continua al medio así lo hacen posible. Es por eso, que pese a todo,  se tenga la idea, casi certera, que en mundos mucho más inhóspitos que la Tierra pudiera haberse abierto paso la vida, gracias a estos seres extremófilos. Debemos recordar que como mínimo la vida se abrió paso en torno a hace 3800 millones de años, años de los que se tienen registros fósiles, por lo que probablemente, debido a que no se puede recuperar rocas de estadios anteriores del planeta, esta surgiera algo antes, por lo que si recordamos, la vida surgiría en un planeta que a nuestros ojos sería un auténtico infierno incandescente, por lo que la probabilidad, de que estos seres tan maravillosos como son los extremófilos, pudieran hacer lo mismo en otros mundos.

En este sentido, otro de los grandes descubrimientos realizados fue en el año 2008. Fue entonces cuando se descubriría un animal tan extraño como exótico, que podría vivir en el espacio. 
Hasta ese entonces, se tenía constancia sobre algunos organismos unicelulares y bacterias que podían vivir en estado de latencia en los bordes del espacio, es decir, en el límite de la atmósfera terrestre. Es más, el Apolo 12, supuestamente en 1969, habría encontrado bacterias que habían sido capaces de sobrevivir sobre la superficie lunar durante  un periodo de dos años, aunque, la información es más que discutible, sí que se habló de ello.
Lo sensacional, como decimos estaría por venir. Un equipo de la Universidad de Kristianstad de Suecia, publicó, que los llamados “osos de agua” o tardígrados, descritos por primera vez por Johann August Ephraim Goeze en 1773, eran capaces de sobrevivir a una permanencia de 12 días en el espacio expuestos al vacío y las radiaciones cósmicas, como se pudo demostrar en el experimento llevado a cabo gracias a la Agencia Espacial Europea a bordo de un satélite ruso.
Estos curiosos seres casi microscópicos, cuyo tamaño va de los 0,1 a los 1,2 mm y habitan en zonas húmedas, mediante un proceso de deshidratación pueden pasar de tener el 85% de agua corporal, a quedarse con un solo 3%. De esta forma, todo el metabolismo de este bichito, queda detenido, paralizado, pudiendo pasar cientos e incluso miles de años en stand by.
Es esta resistencia la que hace que puedan vivir en ambientes de climas extremos. Estudios realizados indican que pueden aguantar temperaturas entre los -270ºC y 149ºC, así como a la inmersión en alcohol puro y éter.
Todos estos descubrimientos en torno a tal ser, además de proporcionarnos información sobre la posible teoría de la panspermia, que nos indica que la vida bulle en el Universo y se dispersa por este, sembrando distintos mundos, toma gran importancia, por los avances que pudieran tener en medicina, en relación a la curación del cáncer tras ver la resistencia que tienen a la radiación. Conocer el mecanismo de regeneración de los tardígrados sería de gran utilidad para hacer frente a esta enfermedad en el futuro.
Así mismo, demuestra a los críticos que no entienden, las ingentes, a veces excesivas cantidades económicas que se invierten en experimentos espaciales, que estás cantidades en la mayor parte de las ocasiones están abaladas por tales descubrimientos, que nos ayudarán no sólo a entender la vida, sino a hacer frente a las duras enfermedades a las que estamos expuestos durante toda nuestra existencia.

Noviembre de 2012

En una entrevista con Jim Adams subdirector de tecnología de la NASA, nos contaba lo siguiente:

-Dígame hasta dónde podemos llegar. 
-En la actualidad tenemos a seis personas que viven en el espacio, (en la estación espacial), pero están muy cerca, a 200 millas, ni siquiera en la Luna. Marte debe ser el siguiente paso, el paso natural -según la propia NASA en un futuro no muy lejano-, y una vez allí lo convertiremos en el punto de partida para llegar aún más lejos, quizás a las lunas de Saturno o a otros planetas más lejanos. 
-Hemos enviado a Marte un nuevo rover espléndido, el Curiosity. ¿Qué podemos esperar de esa misión? 
-Aprenderemos muchas cosas gracias al Curiosity. Ha aterrizado en un lugar en el que se pueden ver todas las capas de las rocas, que reflejan la historia del planeta, con evidencias de que ha habido agua en el pasado, y con arcilla, el lugar adecuado donde buscar si hay o ha habido vida. También analiza si existe metano en la atmósfera, algo que todavía no está probado pero que puede tener un origen biológico. 
-Sin embargo, su primer intento ha dado negativo. 
-Sí, el primer metano que encontró probablemente fue el que trajimos nosotros mismos de la Tierra, y los siguientes análisis no han dado ninguna prueba de que exista, pero hay que tener en cuenta que este gas va y viene con las estaciones, así que hay esperanza. 
-¿Cree que finalmente encontraremos alguna señal clara de vida en Marte? 
-Bueno, tengo una apuesta con mi exjefe, Jim Green, director de Ciencias Planetarias de la NASA, en la que nos jugamos una cena con entrecot. El está convencido, mucho, de que en estos momentos hay vida en Marte que produce ese metano. Yo también lo creo, pero he tomado el otro lado de la apuesta para poder hacerla y, la verdad, estaría encantado de perderla. 
-Algunas de las futuras misiones de la NASA son impresionantes, como enviar un submarino a la luna Europa o aterrizar en un asteroide. ¿Las veremos? 
-Lo haremos. Tenemos una misión, Osiris rex, en 2016, para ir a un asteroide, aterrizar en la superficie, coger un trozo y traerlo a casa. Ya lo hizo la sonda japonesa Hayabusa, pero nosotros queremos recoger muestras mucho más grandes. Todavía no tenemos una misión a Europa, pero es uno de nuestros sueños, porque si algún lugar en donde pueda haber vida fuera de la Tierra en el Sistema Solar es en esa luna de Júpiter. 
-¿Por qué? 
-Europa es un mundo de hielo, con un caparazón de un grosor de varios kilómetros. Dentro, hay dos o tres veces más agua que en la Tierra y sabemos que es líquida porque podemos medir su movimiento. Además, la luna está situada en un cinturón de radiación. Esta es tan intensa que si te quedas 48 horas en la superficie mueres, pero rompe el hielo y separa el hidrógeno del oxígeno.  Con los años, el oxígeno baja a través del hielo, así que no solo hay agua, sino que está oxigenada y además más templada. Se parece mucho a las condiciones bajo el hielo del Ártico, donde hay vida. 
-¿En qué otros lugares buscaría vida? 
-En la Tierra, incluso en algunos lugares del desierto, en las minas más profundas de Sudáfrica o en ríos con un altísimo grado de acidez, encuentras vida. Lo fundamental es que haya agua. No me sorprendería si encontráramos vida en mitad de las sombras de Mercurio, en la superficie de Venus e incluso en la luna de Saturno Titán. 
-¿Cómo imagina esa vida extraterrestre? 
-Microscópica, y creo que funcionaría como la vida en la Tierra. La razón es que han encontrado aminoácidos en la cola de los cometas. Estoy de acuerdo con la teoría de la Panspermia, creo que que los ladrillos que fundamentan la vida en la Tierra llegaron del espacio. 
-Desde hace semanas corren rumores de que la sonda Voyager puede estar ya al borde del Sistema Solar. ¿Es cierto? 
- La Voyager lleva 35 años en el espacio y ha llegado a un punto donde las bajas presiones son como en el resto de la galaxia. Desde luego estamos en el borde de la presión del Sistema Solar (para saber más leer: Un Universo Lleno de Vida: Sobre Drake y Mensajes en una Botella).
-¿Qué le parece la participación de las empresas privadas en el espacio? 
-Creo que es fantástica, cubrirán parte de nuestro trabajo y eso nos permitirá a nosotros avanzar más. 
-Obama acaba de ser reelegido presidente. Con los fondos de la NASA algo menguados, ¿cómo ve el futuro de la exploración espacial? 
-Hemos tenido recortes, sí, pero nos mantenemos. Yo creo que los EE.UU. necesitan a la NASA. Es parte de nuestra imagen cara al exterior, y el mundo no sería lo mismo sin la NASA.

Curiosa entrevista, cuanto menos, ya que se puede apreciar claramente como cree la existencia de vida en Marte, lo cual no dejaría de ser una anécdota más, si un par de días después no se anunciara lo que se anunció.

Como bien sabéis el 22 de Noviembre de 2012, será recordado como el día que se anunció la vida en Marte, y ojo, no es la primera vez que se hace (para saber más leer: Un Universo Lleno de Vida: Una verdad Incómoda). La cuestión fue que el principal responsable de la misión del rover Curiosity nos sorprendía con la enigmática frase; “un descubrimiento que cambiará los libros de historia”. Según el propio Groztzinger a Universe Today, “tendríamos que esperar al 3 de Diciembre para que los resultados salieran a la luz”.
Para crear más tensión, el Twitter oficial del rover Curiosity, lanzó un escueto texto en donde se podía leer: “¿Qué descubrí en Marte?”.
Como es lógico ante tales declaraciones lo más evidente era pensar, vida, encontraron vida, o cuanto menos, materia orgánica, lo cual no quería decir que se hubiera descubierto vida, ya que hoy en día sabemos que el espacio está lleno de este tipo de compuestos, como el formaldehido o el ácido acético. Lo que eso sí, nunca se había confirmado hasta ese entonces, era la presencia de algunos componentes esenciales para los organismos, tales como los aminoácidos.

De esa forma, pasaría el tiempo, para llegar al día 3 de Diciembre. Entre máxima expectación salieron a la luz pública los documentos “que cambiarían los libros de historia”, nada más lejos de la realidad.
Para empezar John Grotzinger, principal investigador de la misión Curiosity, se retractó, diciendo que sus palabras fueron mal entendidas. Durante la reunión anual de la Unión Geofísica Americana, en San Francisco, donde gran multitud de periodistas se encontraban ante una gran expectación, no se hicieron públicos ningún dato de importancia, ni siquiera se llevó acabo el anuncio del descubrimiento de compuestos orgánicos en el planeta rojo.
Pese a todo, el rover, había analizado por vez primera el suelo marciano. Por los componentes se dedujo que se trataba sobre un antiguo glaciar, donde encontró una compleja química en la que participaban agua, azufre o cloro. Sin embargo, los datos expuestos en tan temprana fase de investigación no revelaban en principio presencia alguna de compuestos orgánicos.

       “Debemos hacer aún mucho trabajo con este material. Hay que ser muy cuidadosos. Podría haber habido material orgánico que se degradó por la radiación solar y ultravioleta”, dijo John Grotzinger, en investigador principal de la misión, “pero aún es pronto para decirlo”.

Por lo tanto, una vez más deberemos esperar. No obstante, observamos un desmedido uso de las palabras en ciertas personas, cuyas posiciones, hacen que debieran ser más recatados a la hora de hacer unas u otras declaraciones. Esta vez la prensa solo siguió el juego de un hombre cuyo estatus en la NASA, poco dicen del mal uso que realizó sobre sus palabras, haciendo que parte de la población de a pie creyera en la posibilidad de ellas, y los campos que estas abrían. Es por ello que no me parece para nada descabellado la desconfianza por parte de algunos grupos de personas a la hora de pensar en que nos ocultan algo. No puede ser que un día digan blanco y a las horas, negro.
Si no se tiene claro algo, más vale estar con la boca calladita, ya saben, en boca cerrada no entran moscas, que luego ocurre lo que ocurre.

Pero no es aquí donde quiero terminar. Debo estirar un poco más la goma, para demostrar lo que está pasando en esta que dicen es la sociedad de la comunicación e información.

Enero de 2013

Pocos, muy pocos sabrán de la existencia de esta noticia, que habría en alguno que otro medio de comunicación con el título: “Hallan algas fosilizadas en un meteorito: ¿Es la vida fruto de una siembra extraterrestre?
Verán, es cierto que han hallado las algas, hasta cierto punto, es cierto que podrían ser fósiles extraterrestres, pero señores, de ahí a decir que, ¡somos fruto de una siembra extraterrestres! La verdad no se a que juegan algunos señores.
El meteorito, fue hallado el 29 de Diciembre en la localidad de Araganwila en Sri Lanka. Fue denominado Polonnaruw, y sí, se encuentra fosilizadas una especie de diatomeas, es decir una variedad de alga.
Los análisis los están llevando a cabo investigadores de la Universidad de Buckingham y de la Universidad de Cardiff  (Reino Unido), así como los del Instituto de Investigación Médica en Colombo (Sri Lanka) y aún sigue en curso. Pese a que parecen indicar en primera instancia que la presencia de estas algas serían de origen extraterrestre, queda mucho por hacer, más aún cuando un cuerpo de científicos ya han levantado la voz advirtiendo que pudiera haberse contaminado la muestra, o incluso, que sería mayor error, no fuera un meteorito, sino una roca terrestre.

En esas están, hasta que demuestren de donde proviene la roca, las algas y demás. Esa es la información, y una cosa muy distinta es decir, que fuimos cultivados por extraterrestre, que a fin de cuentas es lo que intuimos al leer el titular. Ojo, todo puede ser posible, más aún si damos como válida la teoría de la panspermia que vimos con anterioridad, de esta forma habríamos sido sembrados, habríamos fecundado este mundo, sin necesidad de una inteligencia superior, aunque para aquellos que tengan una mayor imaginación no les voy a negar tampoco esa posibilidad, pues pese a todo, del origen de la vida no hay nada escrito que sea inamovible.

Febrero de 2013

            Los titulares pueden hacer mucho daño a la ciencia. Recientemente saltaba a la palestra un esplendoroso a la par que dudoso titular: “Vida extraterrestre bajo la superficie helada de la Antártida”.
            Un fascinante descubrimiento en uno de los miles de lagos de la Antártida, concretamente el Whillans, quedaba oculto tras el titular, que lo acapara todo.
            Resulta que en dicho lago, el cual ha estado aislado durante 100000 años, se han encontrado bacterias vivas, que por ahora se desconocen cuales son, estas demostrarían una vez más que la vida prospera allá donde se lo propone, ya que en las condiciones que se encontraban no había luz solar, y con poco oxígeno, los organismos encontraron otras fuentes de energía para metabolizarlas, en este caso provenientes de las rocas del continente antártico que generan calor, a microbios en descomposición.
            Esto hacía que fuera un descubrimiento extraordinario, ya que nos indicaba que en lunas como Europa, Titán o Encelado, bajo la superficie heladas de estas, e incluso en Marte, podrían albergar algún tipo de vida que aprovecharan la energía del núcleo para poder realizar sus funciones vitales.
            Esa y no otra era la noticia. ¿Dónde están pues los extraterrestres?
            Está claro que la prensa sensacionalista invade todo. Ni siquiera la ciencia está libre de ella, y hay que andarse con pies de plomo.

            Hemos dado un gran paseo, y quedan demasiadas cosas en el tintero. No se si provenimos de Marte, si somos extraterrestres que invadimos la Tierra, como nos sugiere la panspermia, o si sólo y llanamente somos terrícolas que vivimos en este nuestro planeta. El tiempo, supongo, nos dará la respuesta, que quizás quien sabe, esté en alguno de los planetas o lunas de nuestro Sistema Solar.
            Mientras, aquí seguirán lanzando, unos por incompetentes, palabras que no deberían de decirse, otros, por motivos que desconocemos o simplemente para aumentar sus ventas. La prensa, los medios de comunicación, una sociedad globalizada, un gran conjunto para tener el mayor caos informativo jamás visto, la sociedad de la desinformación diría yo. A veces, incluso nos cuesta distinguir entre verídico e irreal, y es así de triste, pero no es más que el mal trabajo de unos y el ansia por ser más de otros.
            Es normal que de esta forma se creen círculos conspiranóicos en temas que no deberían, pero dan pie a ello, dan pie a desconfiar en todo lo que se nos cuenta, y aunque no apoyo en mucho de los casos esos círculos los veo legítimos.

            El tiempo dará o quitará la razón a unos y a otros. Entre tanto, es curioso como muchas de las noticias aquí expuestas pasan, al contrario que otras, con más pena que gloria por los informativos, o ¿muchos de ustedes sabían que las bacterias que metabolizaban arsénico finalmente fueron puestas en tela de juicio? Porque yo sinceramente sólo sabía la mitad de la historia.

Nuestra aventura no acabará nunca. Cada vez tenemos la sensación de estar más cerca de un descubrimiento extraordinario, es cuestión de tiempo, y si así lo quieren, los medios lo contarán, ¿de qué forma? Eso, queridos míos ya no lo sé.


Continúa en: Un Universo Lleno de Vida: La Interrogante de Fermi



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